Descripción del itinerario

TORRES DE ALBARRACÍN-TRAMACASTILLA-VILLAR DEL COBO.

A partir de aquí la carretera no puede seguir pareja al río, porque este se encaja de una manera soberbia en el denominado Barrancohondo, lo seguirá, pero a media ladera, intuyéndolo entre las curvas y los diferentes miradores donde podremos observar la conformación del barranco.

Merece la pena hacer el recorrido despacio, por un lado porque la carretera es muy sinuosa y por otro para aprovechar los distintos puntos donde observar la majestuosidad del cañon.

Es muy interesante observar también la vegetación durante el recorrido, en el primer tramo saliendo de Tramacastilla y según vamos subiendo los encinares dan paso a un bosque mixto de pino silvestre y sabina. Poco a poco los pinos van desapareciendo quedando solo las sabinas albares con enebros y sabinas rastreras. la sorpresa se nos da cuando en las zonas de umbría con mas humedad, aparecen quejigares muy bien conservados, que nos deleitarán con el dorado en otoño y el verde brillante en verano.

Poco a poco carretera y cauce vuelven a confluir, llegando a Villar del Cobo discurren de nuevo paralelas. Merece la pena, después de tantos km de abruptos paisajes estirar la piernas y disfrutar de la arquitectura de este municipio serrano, no hay que perderse la Iglesia de los Santos Justo y Pastor, construida a finales del siglo XVI.

Itinerarios y puntos de interés

 

 

Senderos

PR-TE 1: Tramo Torres de Albarracín-Villar del Cobo

Sendero lineal que viniendo de Albarracín llega a Torres de Albarracín y posteriormente a la localidad de Tramacastilla por el mirador de El Batán; pasa junto al Salto de Pero Gil para alcanzar Villar del Cobo. Este sendero continua hasta la localidad de Guadalaviar, a más de 1600 metros de altitud.
http://senderosturisticos.turismodearagon.com/ruta/ficha/2078

Sendero PR-TE 3: Tramo Tramacastilla-Masegoso

Este sendero lineal, viene desde la localidad de Noguera, coincide el SL-T-49 Barranco de las Cuevas e su tramo Noguera – Tramacastilla. Desde esta localidad va por el valle del Guadalaviar hacia Calomarde, tiene continuidad hasta Terriente.
http://senderosturisticos.turismodearagon.com/ruta/ficha/2076

PR-TE 4: Tramo Torres De Albarracín

Sendero lineal que comienza en Torres de Albarracín, subiendo entre pinares y sabinares llega a Monterde de Albarracín, este sendero continua hasta Ródenas.
http://senderosturisticos.turismodearagon.com/ruta/ficha/2075

 

SL-TE 42: Molino Barranco Hondo

La ruta del Barranco Hondo se puede realizar por dos caminos diferentes. La opción 1 toma un pequeño sendero que discurre cerca del cañón excavado por el río Guadalaviar, en un tramo acompañado por pequeños huertos y árboles frutales. Es una senda que encierra cierta dificultad por que, tras tomar altura, discurre por una estrecha senda al borde del Barranco, por un paisaje más agreste y abrupto. Posteriormente desciende hasta el fondo del Barranco a la altura del antiguo molino, donde se ha instalado un Mirador temático sobre esta antigua construcción y su funcionamiento. La otra variante –opción 2- es más larga pero no entraña ninguna dificultad para los caminantes. Casi toda su longitud coincide con el sendero PR-TE 1, que bordea una zona montañosa y nos ofrece en primer lugar, el panorama de las zonas cultivadas del municipio. Más adelante, desciende por la escarpada pared del Barranco para contemplar sus grandiosas vistas y llegar al río a la altura del molino. En este punto, es posible cruzar el Guadalaviar y volver Tramacastilla por la opción 1. En el recorrido 2 existen dos miradores temáticos que ayudarán a interpretar el paisaje de la zona.
http://senderosturisticos.turismodearagon.com/ruta/ficha/2086

 

SL-TE 47: Las Dolinas

La Ruta de las Dolinas desde Villar del Cobo comienza en la propia localidad, comenzando un importante ascenso por un camino hasta el Cerro Búcar. Desde este punto el recorrido transita por un páramo calizo hasta donde el camino comienza su descenso hacia el Río Griegos, donde se toma un desvío a la derecha que bordea las cinco dolinas. Alguna de estas dolinas tiene una profundidad a 50 metros. Finalmente la senda desciende hasta una pista que transita al río Griegos, del cual se separa gradualmente. Antes de llegar a la carretera TE-V-9032 se toma un desvío a la izquierda por un camino que atraviesa el río, ascendiendo de nuevo hasta el páramo que retorna al camino que regresa a Villar del Cobo.
http://senderosturisticos.turismodearagon.com/ruta/ficha/2081

 

SL-TE 49: Barranco De Las Cuevas (Travesía 5,5 km)

El sendero comienza en la localidad de Tramacastilla, por un camino entre huertas que conduce hasta el área recreativa de Las Cuevas. Desde este punto el trazado discurre por el cauce del río Noguera, a través, de una senda equipada con tres pasarelas y escaleras al efecto. La senda desemboca en la Vega de Noguera en la confluencia de los Ríos Garganta y Noguera, por cuya ribera asciende a través de un camino hasta la localidad de Noguera de Albarracín.

http://senderosturisticos.turismodearagon.com/ruta/ficha/2079

Pinche aquí para ir a google maps
https://www.google.com/maps/d/edit?mid=1UEc-0rK9v3U4tTeFumFDxzpTxyM1HiD6&ll=40.43092541729504%2C-1.6145107569377615&z=12

 

Otros senderos

Camino Natural del Tajo

El Camino Natural del Tajo nos transporta por más de 1000 kilómetros a la vera del río más largo de la Península Ibérica. Desde su nacimiento en los Montes Universales, en la Sierra de Albarracín, hasta la frontera portuguesa en Cedillo, recorre un sinfín de paisajes, a la par que gran parte de la historia y cultura de la Iberia interior, atravesando de este a oeste las provincias de Teruel, Guadalajara, Madrid, Toledo y Cáceres. Este Camino Natural ha sido homologado como sendero de gran recorrido (GR-113) por la Federación Española de Deportes de Montaña (FEDME).
http://www.mapama.gob.es/es/desarrollo-rural/temas/caminos-naturales/caminos-naturales/sector-centro/tajo/default.aspx

Camino del Cid

El Camino del Cid es un itinerario turístico cultural que atraviesa España de noroeste a sudeste, comenzando en Burgos y terminando en Valencia. Sigue las huellas literarias e históricas de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, famosos caballero medieval que vivió en el siglo XI. Dentro del Itinerario denominado Las Tres Taifas y en la Etapa 5 Checa-Albarracín, se incluye el tramo que transcurre dentro de nuestra ruta.
http://www.caminodelcid.org/rutas/las-tres-taifas-btt—mtb-553618/

IE-034 Sierra De Albarracín Y Montes Universales

El itinerario ecuestre Sierra de Albarracín-Montes Universales es un itinerario ecuestre lineal, de 38 km de longitud y dificultad media, que discurre por caminos rurales, en su mayoría de firme de tierra. Las pendientes medias se encuentran por debajo del 10%, salvo tramos muy puntuales en la Sierra del Tremedal y de Albarracin. Enlaza las poblaciones de Orihuela del Tremedal, Bronchales, Noguera de Albarracín, Tramacastilla, Torres de Albarracín y Albarracín.

IE-034 Sierra de Albarracín y Montes Universales

IE-012 Sierra de Albarracín: Tramacastilla

Los casi 19 kilómetros de recorrido del IE-012 (Sierra de Albarracín- Tramacastilla) discurren íntegramente por la localidad turolense de Tramacastilla. Se trata de una ruta circular con salida y llegada en un área recreativa.

IE-012 Sierra de Albarracín: Tramacastilla

 

 

Entorno natural de la ruta

Geomorfología y Paisaje

El paisaje de toda la ruta está asociado al río Guadalaviar, que nace en las laderas meridionales de la Muela de San Juan. Orienta su recorrido en dirección Oeste-Este, caracterizándose su valle por la alternancia de tramos en los que el río discurre encajado en profundos cañones calcáreos, resultado de procesos fluvio-karsticos de modelado, con otros tramos en los que la erosión lineal del río llega hasta los niveles de yesos y margas propiciando un ensanchamiento lateral que amplía la llanura de inundación, generando fértiles valles ocupados por cultivos y choperas de plantación. Por tanto dos unidades encontraremos asociadas al río:

Cañón Barrancohondo

El más impresionante por tamaño y profundidad del encajonamiento es el formado por el río Guadalaviar entre el Villar y Tramacastilla; denominado Barrancohondo, se puede acceder a una de las zonas más estrechas del mismo denominada “Salto de Pero Gil”, haciendo el SL-T-42. Recorriendo la carretera que va hacia el Villar, tendremos ocasión de observar todo el barranco, merece la pena parar en distintos puntos y asomarnos a su majestuosidad.

Vistas de Barrancohondo desde la carretera

Espectacular encajamiento en el Salto de Pero Gil
Cañon del paraje de las Cuevas
Pequeño cañon karstico formado por el río Noguera, salpicado en su tramo final por varias cuevas algunas de cierta entidad. A pesar de su pequeña extensión se trata de un cañon muy interesante, se puede observar una surgencia de agua que aporta un precioso caudal para las huertas de los habitantes de Tramacastilla. Precioso para visitar en otoño.

Llanuras aluviales:

Cuando los materiales lo permiten, el río Guadalaviar se abre formando fértiles vegas que han sido aprovechadas por los lugareños para plantar diferentes especies hortícolas; destacan los manzanos, preciosos en abril cuando florecen. También está muy extendido el cultivo de la patata y de algunas leguminosas.

Vega de Tramacastilla
Otra perspectiva de la vega

Muelas calizas:

Delimitadas por los cañones de los ríos, se alzan una serie de parameras o “muelas”; se trata de superficies de erosión karstificadas, procedentes de las calizas y calizas arenosas del Cretácico superior y Jurásico. Son zonas llanas continuas a mas de 1.500 m de altitud, delimitadas por los ríos, destacan la Pinada en Noguera que se continua con la del Villar. En ella se desarrollan pinares y sabinares, con sotobosque de sabina rastrera y enebro.

Vista de la muela de la Pinada desde Sierra Alta, al fondo la Muela de Griegos nevada

 

Vegetación

Cuatro grandes formaciones vegetales componen el paisaje vegetal de la ruta:

Bosques de quejigo (Quercus faginea): bosques caducifolios, presentan hojas pequeña endurecidas, que indica su adaptación a climas con periodos de carencia de agua. Tienen un sotobosque muy abundante, con espinos albares, endrinos, rosales, etc. Su óptimo de crecimiento está entre los 1.200 y 1.500 m de altitud. En zonas de umbría y con suelos profundos se mezcla con la encina , la sabina y el pino negral. Se trata por tanto de una especie de transición entre un clima mediterráneo seco y el clima atlántico mas bondadoso. Es habitual ver ejemplares trasmochados, podados para alimentar al ganado, que luego rebrotan formando curiosos ejemplares.

Bosque de quejigos

Sabinares albares (Juniperus thurífera): Se trata sin duda de una de las zonas de la Sierra con mejor representación de este bosque relicto. Tiene un interés científico y biogeográfico de primer orden, porque estamos ante auténticas reliquias de épocas pretéritas en las que dominaba un clima mucho más frío que el actual. Es el árbol más austero de nuestra flora, capaz de colonizar suelos esqueléticos en un ambiente de acusada continentalidad con fríos extremos y bajo soles abrasadores.
Los sabinares son bosques modestos, con alturas pocas veces superiores a los seis metros. la razón principal estriba en el lento crecimiento consecuencia de las condiciones ambientales antes descritas. Sólo en las tradicionales dehesas de vocación pastroil se han respetado árboles más viejos, donde se yerguen ejemplares centenarios alcanzando dimensiones notables. También la dureza del clima confiere a los sabinares una fisionomía de bosque abierto o bosque estépico, con un típico aspecto de dehesa. El estrato herbáceo subyacente es muy rico y ha sido usado durante generaciones por los ganaderos.

Sabinar en Barrancohondo

Encinares o carrrascales (Quercus ilex): la encina es un árbol esclerófilo, es decir, de hojas planas, perennes y duras. Esta característica y su potente sistema radicular le permiten tener un eficaz control hídrico, tan necesario para crecer en un clima tan riguroso como el que se desarrolla. Su fruto la bellota es el principal alimento de las numerosas especies de animales que pueblan el carrascal, que en zonas bien conservadas se convierte en uno de los ecosistemas más complejos y maduros, con una alta biodiversidad. Tanto es así que la Unión Europea incluye a los carrascales entre los hábitats prioritarios de conservación.

Encinar con quejigos en zonas más umbrías

Vegetación de ribera: Una de las comunidades vegetales con gran valor ecológico y paisajístico, auténticas selvas inmersas en un entrono de especies esclerófilas. Literalmente se encuentran adosados a los cauces de los ríos y arroyos, formando bosques lineales, sotos fluviales. Merecen una visita, sobre todo en otoño, donde los colores rojos de las hojas del álamo cano (Populus canescens) y el amarillo del álamo negro (Populus nigra), conforman un paisaje singular.

Soto fluvial asociado al cauce del Guadalaviar

No debemos olvidar los árboles monumentales o singulares que podemos encontrar en nuestro recorrido. En Tramacastilla, el Arce de Montpellier de las Suertes. En Torres de Albarracín, el Nogal de Los Perales, Pino rodeno de la Mina, Sabina albar del El rincón y Sabina albar del Terminillo

 

Fauna

Al igual que en otras zonas de la Sierra, abundan los ciervos, corzos y jabalíes. En las zonas rocosas es cada vez más frecuente observar a la cabra montés triscando por los canchales y roquedos de los barrancos.

Corzos
Ciervo macho

Rayones de jabalí
Especial mención merece en esta ruta hablar de las especies, tanto las asociadas a los riscos y paredes de los barrancos, como de las asociadas a los bosques de ribera.
Especies asociadas a los paredones de los barrancos, sobre todo las aves, con presencia de buitre leonado águila real, alimoche y halcón peregrino, sin olvidar al búho real y a las ruidosas chovas piquirrojas.

Primer plano de buitre leonado
Águila real en vuelo
Especies asociadas a los bosques de ribera. Muchas especies de aves desarrollan su ciclo vital en este entorno, pero entre todas ellas cabe destacar el mirlo acuático, un indicador de la calidad de las aguas del río. Especies como la nutria también las podemos intuir.

Mirlo acuático

 

Municipios de la ruta

Tramacastilla

Está situada en la confluencia de los ríos Guadalaviar y Noguera. El primero proviene del término de Noguera y penetra en el de Tramacastilla a través de una estrecha hoz de unos 2 km antes de llegar al pueblo. El segundo recorre toda la parte suroeste del término municipal a partir del Salto de Pedro Gil. Junto al molino de barranco Hondo se encuentra una importante surgencia del río, la llamada fuente del Berral, que favorece la instalación, aguas abajo, de sauces, chopos y frecuentes juncales. Las dos notas arqueológicas de interés en Tramacastilla son el poblado ibérico del Cabezo y la torre musulmana de la peña del Castillo, situada sobre el caserío. La iglesia de Santa Ana se hallaba totalmente edificada en 1680. A los pies se yergue la torre compuesta de dos cuerpos, el inferior es cuadrado y el superior octogonal. En su interior destaca la forja del coro. Junto al cementerio se encuentra la ermita de San Roque, probablemente del siglo XVI, aunque reproduce un tipo heredado de la Edad Media, es decir nave única con techumbre de madera. La entrada se abre en un lateral con un arco de medio punto. Algo más evolucionada es la ermita de la Magdalena, junto a la carretera de acceso al pueblo, con su pórtico arquitrabado de madera sustentado por cinco columnas. El interior se distribuye en dos tramos, uno cubierto con bóveda de medio cañón con lunetos y el otro, de mayor altura, con cúpula.

Torres de Albarracín

Está ubicado en pleno valle del río Guadalaviar, en una vega amplia. En el Cerro de la Corte, cerca de Torres, se explotaron a mitad del siglo pasado los cobres grises existentes en las cuarcitas, destacando la mina de la Santísima Trinidad, que favorecieron la existencia de una artesanía de la forja de una gran importancia. Los pinares constituyen las formaciones vegetales más importantes del término, donde en ocasiones aparecen mezcladas las especies, aunque los rodales más característicos son de pino silvestre. Varios hallazgos arqueológicos realizados en esta localidad remiten a su pasado romano, como son el poblado de época ibérica de Los Villares o el asentamiento de época romana imperial de El Terminillo, además de un fragmento de placa funeraria, quizás relacionado con este poblado. La iglesia de San Miguel, obra del siglo XVII. La torre, a los pies, es de tres cuerpos, cuadrados los dos inferiores y octogonal el superior. En el interior destaca el antepecho de forja en el coro. En su morfología urbana destaca la casona Villarejo con su sólido volumen y las rejerías modernistas de la plaza de Abajo, fruto de la importante herrería que estuvo asentada en esta localidad. La ermita de San Bartolomé de una nave cubierta con bóveda de medio cañón con lunetos, se construyó en el siglo XVIII, aunque su decoración pictórica es algo posterior.

Villar del Cobo

Villar del Cobo está situado en un pequeño ensanchamiento fluvial entre tramos de diferentes hoces o cañones. El río Guadalaviar nace en la vertiente suroeste de la Muela de San Juan y canaliza su valle a través de una hoz que se junta con la del río Griegos en el mismo pueblo. Existen otros parajes donde se combina el relieve con el atractivo de los bosques silvestres y la presencia de fuentes, como es la Fuente Coveta en las cercanías de las Casas de Bucar. El encajamiento del río Guadalaviar en esta parte de su curso permite la presencia de diferentes aves rupícolas como buitre leonado, alimoche, águila real, etc. Que comparten el espacio con pinares, rebollares y más frecuentemente con sabinares, que tratan de colonizar las laderas pedregosas de la zona. Junto a este excepcional patrimonio natural, hay que destacar la existencia de algunos enclaves arqueológicos de singular interés, como son los poblados ibéricos localizados en La Calzada o en el Morrón Redondo. También cuenta con la Iglesia de los Santos Justo y Pastor, construida a finales del siglo XVI. En sus calles aparecen notables ejemplos de arquitectura popular, así como las casonas nobles como la casa de los Fernández del Villar, con interesantes rejerías y galería abierta bajo el alero decorada con pinturas de carácter geométrico. En la ermita de la Virgen del Rosario se distinguen dos tramos, el primero cubierto con techumbre de madera y otro con bóveda de medio cañón.