Ruta ornitológica por las parameras de Pozondón – El Despertar del Páramo

Ruta ornitológica por las parameras de Pozondón – El Despertar del Páramo

Hoy os traemos una ruta que tiene 2 versiones: Una larga de 11,7 Km y otra versión más corta de 4,5 Km.

Alondras, mochuelos, currucas, bisbitas, … esta ruta nos lleva a descubrir a las aves que viven en estas zonas de parameras y a descubrir la diversidad que albergan estos paisajes.

Recorrido de la ruta senderista y ornitológica

El recorrido comienza en el propio núcleo urbano de Pozondón (Teruel). Dejamos el vehículo en la plaza Alcalde Modesto Blasco (frente al Ayuntamiento y Centro Social) y cogemos la calle Barquera en dirección oeste, hacia las eras altas del pueblo. Aquí encontraremos cartelería de un sendero de Pequeño Recorrido PR-TE-134 (marcas blancas y amarillas) que une Pozondón y Rodenas.

Es un recorrido apto para todos los públicos. Deberemos tener especial atención en el cruce de la carretera cercana a Pozondón y estaremos prevenidos frente a las inclemencias del tiempo, pues no encontraremos sombras ni puntos de agua en el recorrido.

Para disfrutar al máximo de la experiencia ornitológica recomendamos:

  • Contratar, si existe, el servicio de guía o intérprete ambiental.
  • Utilizar ópticas de observación, guías o apps de identificación de aves.
  • Usar protectores adecuados frente a la radiación solar (gorras, cremas, etc.).

La sensibilidad del medio que vamos a recorrer requiere de unas buenas prácticas a seguir:

  • No salirse de los caminos.
  • No gritar ni alterar a la fauna que podamos encontrar.
  • No llevar perros sueltos, en época de cría pueden hacer perder nidadas.

Salimos de Pozondón atravesando las eras altas del pueblo, cruzamos la carretera A-1511 y nos adentramos en las estribaciones del páramo. Estos terrenos son el lugar ideal donde poder observar a la collalba gris (Oenanthe oenanthe), una viajera que, tras pasar el invierno en el África subsahariana, viaja hasta estas zonas abiertas para criar. La distinguiremos por su coloración basada en blancos, grises y negros.

Durante nuestra visita es probable que estemos acompañados en todo momento por un sonido constante de alegres trinos y un rico repertorio de cantos. Son las alondras comunes (Alauda arvensis), habitantes permanentes de los ecosistemas abiertos y que, durante la primavera, generan un paisaje sonoro típico de los páramos ibéricos.

La ausencia de árboles nos dará la oportunidad de disfrutar de la observación de una prima de la alondra común: la terrera común (Calandrella brachydactyla). Otra viajera que vuelve a estos paisajes para nidificar y que podremos distinguir por su querencia a corretear por el suelo y por su aspecto de alondra “limpia”, con el pecho sin estrías, mostrando una mancha negra en el cuello muy característica.

Dejando a mano derecha el cementerio de Pozondón, subiremos un pequeño repecho donde empezaremos a ver las primeras formaciones importantes de sabina rastrera (Juniperus sabina) conocidas en esta zona como “chaparras”. Es en esta parte del recorrido donde tendremos la oportunidad de ser testigos de una escena exclusiva y cada vez más difícil de presenciar: el canto de la alondra ricotí (Chersophilus duponti). Pese a su parecido con el resto de especies de su familia, podemos diferenciarla por su pico desproporcionadamente largo y curvo. Como la observación de esta ave será bastante difícil, lo que nos hará constatar su presencia es su canto. Será durante la primavera cuando podamos escuchar un sonido que termina en un silbido aflautado, exclusivo de esta especie (podemos escuchar ejemplos en app como “Merlin” o “Aves de España”, entre otras). Si lo has podido escuchar, ¡enhorabuena!

Salida de la variante corta del recorrido

En este punto nos encontramos con la variante corta del recorrido. A mano derecha sale un carril (cuidado porque hay varios cercanos) que recorreremos siguiendo el track para volver a conectar con el camino principal 600 m más adelante. Desde aquí volveríamos al pueblo por donde hemos venido.

Si sigues por la variante larga de la ruta

En esta zona podremos encontrar rodales de “cojín de monja” (Erinacea anthyllis), cuyo nombre hace divertida alusión al carácter pinchudo de este arbusto. Será relativamente fácil de observar en este tramo otra ave ligada a espacios abiertos, la tarabilla europea (Saxicola rubicola), un pajarillo residente todo el año que podemos contemplar con su vistosa coloración tricolor (negro-blanco-naranja) en las perchas de los arbustos.

Continuando el camino principal, veremos a mano izquierda un conjunto de tres parideras construidas con la técnica de “piedra seca”. Son el legado de la actividad tradicional que ha estado vinculada a este paisaje de páramo: la ganadería extensiva. Nada más sobrepasarlas, nos encontraremos un cruce de caminos. Seguiremos nuestra ruta por el más amplio, balizado por el PR-TE-134, mientras ganamos altura progresivamente. Entre las sabinas rastreras sobresale otro arbusto alto y denso, abundante durante nuestro paseo: el enebro (Juniperus communis). En esta zona arbustiva podremos observar a la curruca rabilarga (Sylvia undata), cantando entre los arbustos con su larga cola y su característico ojo rojo.

Ascendiendo con vistas a la ermita de los Santos de la Piedra, podremos toparnos con otro habitante que tiene en el páramo un refugio donde criar: el bisbita campestre (Anthus campestris). Lo reconoceremos por su pico largo, colores ocres “desérticos”, máscara facial y coberteras negras (visualmente, puntos negros en el lateral del cuerpo).

En el punto más alto del camino saldrá un carril a la derecha que nos llevará hasta la ermita de los Santos de la Piedra (1.556 m.s.n.m.). Estar en el punto más elevado de la zona nos permitirá tener una perspectiva aérea del paisaje denominado “piel de leopardo”, debido a la disposición sobre el terreno de las sabinas rastreras.

Para regresar al punto de inicio, flanquearemos la ermita por el norte y caminaremos hasta llegar a un cruce de caminos en el que tendremos que tomar uno de los que sale a mano izquierda, por el que atravesaremos una zona de este paisaje de piel de leopardo con abundantes currucas rabilargas. Deberemos estar atentos a los cruces de caminos, pues a unos 700 m del cruce anterior aparece otro poco marcado, donde deberemos tomar el camino que sale a nuestra derecha. Atravesaremos una zona más abierta en la que podemos escuchar algún mochuelo europeo (Athene noctua) al atardecer. Siguiendo el mismo camino volveremos a salir al camino principal desde donde regresaremos a Pozondón.

Registro de visualizaciones de aves

Si vas a hacer esta ruta ornitológica te recomendamos registrar tus avistamientos de aves en:

En esta página puedes ver las aves registradas en esta localización (Parameras de Pozondón):

Mapa de la variante completa

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Mapa de la variante corta

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Más información sobre ornitología en la Sierra de Albarracín

En el siguiente enlace puedes encontrar más información y empresas que ofrecen servicios relacionados con la ornitología.

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